Torpe e insensato;
confundido, quebrado.
Y un día inpensado,
tus ojos me emborracharon.
Una mirada tenue
infinitamente suave;
un contacto breve,
un pensamiento grave.
Tus lisos cabellos oscuros
ojos negros tan puros
clavandose cual puñales duros
en mi corazón taciturno.
Torpe, insensato.
Perdido, indeseado;
de tus ojos borracho,
de tus labios fanático.
Una soledad interminable,
y tu sonrisa irresistible;
mi corazón vulnerable,
y un amor imposible...
imposible... imposible...
SILVERMANN 1997
domingo, 8 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

(hace rato que no pasaba por aca)
ResponderEliminar...creo que este es uno de los mas lindos poemas que publicaste